A veces, y por motivos de seguridad del sistema, la recarga queda pendiente de revisión y se piden datos adicionales por correo. Esto sirve para verificar que no hay un uso indebido del método de pago.

El objetivo es preservar tu seguridad y evitar que alguien use cuentas ajenas.

La información que envías se usa exclusivamente con este propósito y permanece en estricta confidencialidad, además nunca se almacenan datos de pago, de modo que es imposible que el equipo de Fonoma vea los dígitos de tu tarjeta, por ejemplo.

En Fonoma se cuidan especialmente los detalles: la seguridad y la satisfacción de las personas que usan el servicio es la prioridad, por eso existe este procedimiento: para asegurar que eres tú la persona que recarga 😉

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